jueves, 5 de marzo de 2009

DESIERTO


Había sido una ilusión visitar el desierto y su gente y me puse rumbo al Sáhara. Me metieron en una carabana del desierto, subida en un camello y con unos guias que ocultaban su rostro con un turbante, dejando visibles solo sus ojos. Fue un viaje muy duro, pero había uno de los guias muy pendiente de mi. Era un hombre muy atractivo, y aquellos ojos verdes sobre su piel morena y su forma de atravesar mi alma con ellos, presagiaba algo tremendamente erótico.

Al anochecer llegamos a un oasis, que os juro no tenia ni idea que aquello fuese así. Era algo parecido a una ciudad en medio de aquel abrasador desierto. Había un lago enorme en el que se reflejaba una luna llena enorme, seductora y aquel calor nocturno era embriagador. Me fui a darme un baño pensando que estaría sola y cuando llegué allí estaba él, sentado mirando el reflejo de la luna sobre el agua. Creí morirme, estaba tan seductor con aquel pantalón holgado blanco, su torso desnudo y su cabello largo negro.......

Yo estaba de espaldas a él pero notó mi presencia. Ni si quisiera se giró para verme, así que yo no tenía intención de irme de allí sin mi baño. Me quité la ropa y me fui a bañarme, pasé a su lado sin mediar palabra y me metí en el agua dándole la espalda. El agua me llegaba a la cintura, me sumergí en ella y al salir mis pezones estaban tremendamente grandes y duros. Giré mi cabeza y el estaba con sus ojos puestos en mi cuerpo....cogí agua con mis manos y la dejé caer sobre mis pechos al par que los acariciaba.....y él cada vez tenía en su mirada ganas de follarme como un salvaje. Yo estaba completamente mojada, sentía latir mi sexo, lo deseaba con furia....

Salí del lago para secarme, pero al llegar a la orilla él se levantó....no llevaba ropa interior y su pantalón dejaba ver su polla completamente dura y al llegar a su altura me agarró por la cintura y me pegó a él. Te deseo ángel, déjame hacerte mía esta noche..me dijo. Agarré su cabeza y lo besé con tanta pasión que me regaló un gemido...agarró mi culo y me subió a su cintura, me llevó a una zona mas íntima y mientras llegábamos no paraba de acariciar mi sexo que estaba preparado para su deseo. Me tumbó y empezó a besar todo mi cuerpo...mis pezones, mis muslos, con mucha suavidad y yo le imploré que me regalara su boca en mi clítoris. Como lo comía....yo no paraba de mover mis caderas y me sujetó con sus enormes manos para que no pudiera alejarme de aquella locura.......no pude aguantar mas y todo mi placer salió por mi boca con una fuerza como una hembra en celo.Me miraba con lujuria y satisfacción, lo besé y lo giré sobre su espalda.......ahora me tocaba a mí dar placer. Me coloqué entre sus piernas, metí su polla dura en mi boca y empecé a chupársela con tantas ganas que él estaba asustado de mi pasión....mientras estaba en mi boca, mis manos acariciaba todo su sexo, él no paraba de gemir y decir cosas que no entendía. Cuando noté que estaba a punto, me subí encima de él y lo cabalgué. Mis pechos se movían al ritmo de mis caderas, su cuerpo estaba completamente rígido y de pronto explotó su placer dentro de mi, sentía correr su semen dentro de mi cuerpo y su gemido fue como el de un macho cuando cubre a su hembra. Me abrazó y besó con tanta dulzura que jamás olvidaré al hombre del desierto que desató la pasión del ángel.


1 comentario:

Alí dijo...

Acabo de conocer tu blog y me ha parecido un soplo de aire nuevo. Me encanta como escribes para ser el conmienzo. Esto promete, sigue adelante y actualiza pronto, lo espero con ansiedad.
Yo tambien quisiera ir al desierto del Sahara.........Besos.